¡¡Hola amiguinchis!! En el programa de hoy Filósofa Frívola os va a enseñar la diferencia entre enemigo, amigo, no tan amigo, y tirar piedras sobre el tejado de uno, que es una cosa así como muy española.

"Es que el empresario arriesga mucho": Mira, ¿en serio?, no me jeringues.
Yo me fundí todos mis ahorros en un máster que "con total seguridad me garantizaría un trabajo": JUAS. Tú, que te metes a trabajar seis meses de prácticas no remuneradas, sin la seguridad de que te vayan a contratar pasado el período de prueba ¿no estás arriesgando?
La diferencia es que tú sí pagas por los errores del empresario, pero nadie paga por los tuyos, salvo tú mismo.
Para los empleadores no eres más que fuerza de trabajo, una mercancía más, y gracias a la reforma laboral lo tienen más fácil que nunca para sustituirte por mercancía más joven y barata, dejándote con una mano delante y otra detrás. Así que, por favor, no os equivoquéis: un puesto de trabajo no es un don, y los empresarios no son hadas madrinas, ni seres magnánimos y heróicos que se meten a empresarios para crear empleo y hacer el bien ¡A ver si os habéis creído que Joan Roig gobierna Mercadona con mano de hierro para hacer más fácil la vida de los celíacos! No, amigos, no. Ponemos el grito en el cielo cuando Mr. Hacendado nos insta a trabajar como chinos, pero ¿es que acaso alguna vez creísteis que el colega era un filántropo?
Estos señores crean empresas para ganar dinero. No se nos vaya a olvidar.
"Con los sindicatos a la cabeza, normal que no se secunde la huelga": esta frase que leí en twitter lleva días rondándome la cabeza, un mind fuck en toda regla.
Molaría que no hicieran falta sindicatos para ponernos de acuerdo, pero de momento, y que yo sepa, son ellos los que suelen convocar las huelgas... Pero, vaya, que lo que me preocupa es que de verdad existan personitas que no van a hacer huelga porque son anti- Toxo&Méndez, el clásico "Para que se joda el capitán hoy no ceno".
Yendo a trabajar el día 29, los únicos perjudicados sois tú y tu dignidad. Cada vez más cerca del revival dickensiano, lo que menos debería preocuparnos es lo traidores que son los sindicatos. Creo que hay cosas mucho más importantes en las que centrarse. De todas formas, si necesitáis que alguien a quién admiráis os convoque:


Desobedece, cuestiónate las cosas que oyes, e incluso las que sabes. Cada vez que te entren ganas de decirle a alguien que se vaya a Cuba, lee a Marx y sorpréndete de cuánta razón tiene. Thoreau es tu homeboy. La dignidad llena más que el pan, la revolución alimenta el alma, los chavales de Juventud sin Futuro están buenos. No dejes que el espíritu pusilánime que permitió que el dictador muriera en la cama perviva en las nuevas generaciones. No nos dejemos coaccionar por el miedo, ¿acaso eres un gallina, McFly?
"No se puede protestar cuando están tan mal las cosas, hay que arrimar el hombro":
Por supuesto, corazón, ¿cómo no se nos ocurrió convocar una huelga general en los días de vino y rosas? Pura lógica: el mejor momento para paralizar un país es cuando todo va de puta madre.
Obrero alienado, autónomo que eres más obrero que otra cosa aunque te hayan hecho creer que eres un entrepreneur: Arrimando el hombro y levantando España no se levanta España.
Si vais a trabajar el día 29, al menos tened la valentía de admitir que estáis cagados. No os pongáis excusas de levantar países y cosas semejantes, que no os creéis ni borrachos. Es mucho más chachi y preferible decir que vais a trabajar porque os sale de los ovocitos, que llamar vagos a los que defendemos nuestros derechos (y por desgracia, esquirol, los tuyos también).
















